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Navarra pone cifras a su circularidad y se dibuja como una región transformadora y líder en sostenibilidad

Pamplona, 17 de junio de 2025 – Este martes 17 de junio Navarra ha dado un paso clave en su camino hacia un modelo económico más sostenible. El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra ha celebrado una jornada dedicada a la economía circular en la sala “La Fábrica de Gomas” de Pamplona, donde se han presentado por primera vez los resultados del nuevo marco de seguimiento de la economía circular de la Comunidad Foral. La cita, que ha tenido lugar de 9:00 a 12:30 horas, ha reunido a una treintena de representantes institucionales, empresariales y del ámbito académico.

El evento, enmarcado dentro de la Agenda de Economía Circular de Navarra (ECNA 2030) y que se ha organizado en colaboración con Orekan. Gestión Ambiental de Navarra, Navarra Zirkular y la Cátedra de Transferencia e Innovación en economía circular de la UPNA, supone un hito, ya que es la primera vez que se cuantifican y se hacen públicos los datos específicos de la circularidad a nivel regional, alineándose con los objetivos europeos en esta materia. Así, Navarra se sitúa como la cuarta comunidad autonóma que monitoriza su economía circular, tras Euskadi, Cataluña y Baleares.

El director del Servicio de Economía Circular e Innovación del Gobierno de Navarra, Raúl Salanueva Murguialday, ha señalado que este estudio es un refuerzo para el desarrollo de la Agenda de Economía Circular y para todo el sector empresarial, que puedan enfocar su actividad industrial hacia la circularidad y mejorar así su competitividad. “También nos conecta y refuerza el trabajo de la alianza Navarra Zirkular e influirá notable y positivamente en el Plan de Compra Pública Ecológica, que se encuentra actualmente en estado de elaboración”.

Navarra, una región eminentemente transformadora
Los datos presentados muestran que Navarra es una región con una alta capacidad transformadora de sus propios recursos  –principalmente biomasa (alimentos y madera) y minerales de construcción– y muy significativamente de recursos de otras regiones españolas. Esto constata una fijación de capital industrial en nuestra región, así como un gran dinamismo comercial.

En cuanto al consumo de materiales por habitante, Navarra ha registrado un aumento progresivo entre 2014 (11,2 toneladas por persona) y 2020 (14,9 toneladas por persona), con una caída en 2021 y una nueva subida en 2022 (9,1 toneladas por persona). Estas cifras, aunque variables, sitúan a Navarra en niveles comparables a regiones como Euskadi o Baleares, y por encima de la media española.

Uno de los indicadores clave es la productividad material, que refleja cuántos euros genera la economía por cada kilo de material consumido. En este punto Navarra ha mejorado notablemente: pasó de 2,58 €/kg en 2014 a 4,01 €/kg en 2022, superando tanto a la media nacional (2,51 €/kg) como a la europea (3,2 €/kg).

Otro dato relevante es la tasa de uso de materiales reciclados, que es aproximadamente del 11,5% (el último dato de la media mundial publicado por el Circularity Gap Report es de 6,9%). Para que esta tasa crezca de forma sustancial, Navarra necesita no solo reciclar más, sino también reducir el uso de materiales, especialmente aquellos con mayor peso e impacto ambiental, como los minerales no metálicos o los combustibles fósiles.

Sergio Sastre, consultor e investigador de ENT, consultora encargada de realizar este estudio, ha señalado que “hemos identificado una fuerte capacidad transformadora e industrial de la Comunidad Foral de Navarra. Los próximos pasos podrán incluir un análisis sectorial para conocer qué sectores son más productivos, cuáles reutilizan más materiales, y avanzar así hacia una mayor circularidad”. 

Las cuentas presentadas suponen un paso fundamental para la monitorización de la economía circular en Navarra y ofrecen nuevas oportunidades para el desarrollo de nuevas políticas y estrategias para una aceleración de la economía circular en la región.

Una jornada para compartir avances y trazar el futuro
La presentación de los indicadores ha corrido a cargo del mismo Sastre, quien además ha destacado algunos aspectos macro enfocados en materiales, que determinan la economía de Navarra, y que suponen potenciales y oportunidades para el diseño y testeo de políticas de economía circular.

Sara Aguado, de Ihobe, ha compartido la experiencia de Euskadi en la aplicación de estos indicadores a nivel sectorial y ha explicado cómo los han utilizado para definir una hoja de ruta hacia una mayor circularidad. Por su parte, Carlos León de Sustainn ha presentado los indicadores empresariales recogidos en la norma ISO 59020, que se prevé serán incluidos o estarán alineados en el marco armonizado europeo en desarrollo y que permitirán comprender y comparar el grado de circularidad de las empresas y organizaciones.

La jornada también ha incluido dos mesas redondas. La primera, titulada Medirse para poder tomar decisiones, que ha versado sobre cómo los datos pueden guiar las políticas públicas. En ella han participado Sergio Sastre (ENT), Sara Aguado (Ihobe), Pablo Cebrián (Nastat), Patxi Cerveto (Observatorio Ambiental de Navarra) y Nuria Osés (UPNA). Modera Ainara Seco (Orekan. Gestión Ambiental de Navarra).

La segunda mesa, titulada Traduciendo los indicadores, ¿qué información nos aportan a nivel sectorial?, se ha centrado en el ámbito empresarial y sobre cómo las compañías y entidades empresariales pueden aprovechar estos indicadores para mejorar su competitividad y sostenibilidad. En ella han participado Olatz Esparza (Ademan), David Sánchez (CENER), Rafael López (CNTA), Emilio Garrido (Ecointegra) y Andoni Esteban (Hydro). Modera Eva Sevigné (Orekan. Gestión Ambiental de Navarra).

La Universidad Pública de Navarra (UPNA) también ha tenido un papel destacado con la presentación del proyecto ARIES4, centrado en la sostenibilidad de regiones, economías y empresas.

De una economía lineal a una circular: el reto europeo
La transición hacia la economía circular es uno de los grandes compromisos estratégicos de la Unión Europea. Frente al modelo tradicional de “usar y tirar”, la circularidad propone reutilizar, reciclar y alargar la vida útil de los productos para reducir el uso de materias primas, rebajar la presión sobre los recursos naturales y combatir el cambio climático.

En concreto, la UE quiere duplicar el uso de materiales reciclados en la próxima década, y para lograrlo es clave medir cuánto se consume, cuánto se reutiliza y cómo se transforman los recursos. Por eso, contar con indicadores fiables es esencial. Navarra se suma así a ese esfuerzo común, situándose como una de las primeras regiones europeas en desarrollar su propio marco de seguimiento.

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