Más de 112.000 capturas consolidan en 2025 la implicación ciudadana contra la polilla del boj en Navarra
Las personas interesadas en realizar el seguimiento en 2026 y colaborar en el conteo pueden inscribirse a través de la web Navarra + Voluntaria
El programa de voluntariado para el seguimiento de la polilla del boj en Navarra permitió en 2025 ampliar la red de control hasta las 67 trampas activas, que registraron más de 112.000 capturas a lo largo de la campaña. Casi el 70 % de los datos fueron contabilizados por 31 personas voluntarias, mientras que el resto correspondió al equipo de Sanidad Forestal de Orekan Gestión Ambiental de Navarra y a Guarderío de Medio Ambiente.
Estos resultados refuerzan el trabajo que Orekan desarrolla para el seguimiento y estudio de la polilla del boj (Cydalima perspectalis), una especie exótica invasora que ha mostrado una rápida expansión y un impacto significativo sobre los bojedales (Buxus sempervirens) desde su llegada al territorio.
La implicación ciudadana ha sido determinante para mejorar la calidad del seguimiento, uno de los más completos del Estado. El aumento de los puntos de muestreo, que pasó de 50 en 2023 a 62 en 2024 y a 67 en 2025, así como la constancia quincenal en el conteo de capturas, han permitido afinar las curvas de vuelo de la especie y anticipar posibles nuevos focos, contribuyendo a una mejor comprensión del comportamiento de la plaga en Navarra.
En este contexto, el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha abierto el plazo del programa de voluntariado para la campaña 2026, que permanecerá abierto hasta el 1 de junio. El voluntariado consiste en la colocación de una trampa con feromona en un bojedal accesible y de tránsito habitual para la persona voluntaria y el posterior seguimiento del número de capturas desde mediados de mayo hasta noviembre.
Para ello se buscan personas voluntarias mayores de 14 años en toda Navarra, especialmente en el medio rural, que se comprometan a realizar quincenalmente el conteo de individuos capturados y su reporte a la Sección de Planificación Forestal del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Gobierno de Navarra.
Control de la polilla
La polilla del boj, originaria del este de Asia, se alimenta principalmente de las hojas del boj. Su ciclo biológico, muy ligado a la temperatura y la disponibilidad de alimento, le permite completar dos generaciones anuales en Navarra, pudiendo llegar a una tercera en años especialmente favorables para el insecto. Esto la convierte en una de las plagas forestales invasoras más relevantes de los últimos años.

Desde 2020, Navarra realiza el seguimiento de la plaga mediante la colocación de trampas de feromonas —para conocer la curva de vuelo de la mariposa— y la inspección anual de más de 250 bojedales —para conocer el daño que producen las orugas—. Este tipo de trabajos permite determinar la densidad de población, la severidad de los daños y los frentes de expansión de la especie.
El avance de Cydalima perspectalis se enmarca en un contexto global de incremento de llegadas de plagas exóticas asociado al comercio internacional y al cambio climático. Los inviernos cada vez más suaves, las primaveras cálidas con poca precipitación y los veranos de temperaturas extremas, junto con la menor disponibilidad de agua en los ecosistemas, facilitan que nuevas especies invasoras lleguen, se establezcan y se expandan con mayor facilidad. En Navarra ya se observa cómo las temperaturas elevadas y las precipitaciones irregulares condicionan el número de generaciones que la polilla del boj es capaz de completar y la mayor severidad de los posteriores daños que produce.
Los datos generados a través de este tipo de seguimientos permiten orientar las estrategias de gestión, mejorar la comunicación con la ciudadanía y contribuir a la toma de decisiones en el marco de la Agenda Forestal de Navarra y la Hoja de Ruta de Cambio Climático.
Pese a que no existen métodos de control eficaces para aplicar en el medio natural, el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente y Orekan, desarrollan adicionalmente acciones de control biológico de esta plaga, basadas en el refuerzo de las poblaciones de aves insectívoras y quirópteros. En concreto, hay instaladas más de 400 cajas nido destinadas a aves paseriformes, que pueden alimentarse tanto de orugas como de polillas de Cydalima perspectalis, así como de 80 cajas refugio para murciélagos, los cuales también son capaces de capturar un elevado número de polillas. El conjunto de acciones contribuye de manera significativa al control de plagas en el ámbito forestal.
