Eliminar obstáculos no es suficiente: hacia una restauración fluvial integral
Orekan ha participado en la quinta edición de RestauraRíos, el Congreso Ibérico de Restauración Fluvial celebrado en el Teatro Palacio de la Audiencia de Soria los días 10 y 11 de junio, que ha reunido a más de 460 profesionales de la gestión del agua, la investigación, la administración y la comunicación bajo un objetivo común: avanzar hacia ríos más vivos y resilientes.
Uno de los momentos destacados del encuentro fue la intervención en sesión plenaria de Josu Elso, doctor en Ecología Fluvial y responsable de Gestión Piscícola de Orekan, que abordó el papel de la eliminación de obstáculos en los procesos de restauración fluvial. Bajo el título Eliminar obstáculos: algo más que sumar kilómetros de ríos libres, la ponencia puso el foco en la necesidad de ir más allá de los indicadores cuantitativos.
Durante su intervención, Elso defendió que la retirada de barreras constituye una herramienta clave —impulsada, además, por el Reglamento Europeo de Restauración de la Naturaleza—, pero insuficiente si no se integra en una visión más amplia: la recuperación de los procesos naturales del río. La idea central fue clara: sin una restauración integral que contemple la dinámica fluvial, la conectividad ecológica y la funcionalidad del sistema, no es posible hablar de ríos verdaderamente libres.
En su intervención también incidió en la necesidad de cambiar el enfoque tradicional de gestión del riesgo, señalando que muchas actuaciones históricas —basadas en el control rígido del cauce— han contribuido a la pérdida de funcionalidad de los ríos. Frente a este modelo, defendió una aproximación más adaptativa, en la que la restauración fluvial se entienda como una herramienta para reducir la vulnerabilidad frente a inundaciones, mejorar la calidad ecológica y reforzar la capacidad de los ecosistemas para responder al cambio climático, integrando planificación, conocimiento científico y gestión del territorio en una misma estrategia. “Eliminar obstáculos no es el fin, es el medio para devolver la vida al río. Porque sin restauración integral no hay ríos de flujo libre”, subrayó Elso durante la ponencia.
Además de Elso, otros siete profesionales de Orekan asistieron al congreso — Luis Sanz, Eva Zaragüeta, Ismael Pérez (Área de Agua), Pedro Castillo (Espacios Naturales), y Aritz Zaldua, Mikel Artazcoz, Amaiur Unzueta y el propio ponente, del área de Biodiversidad —.

El Ebro recupera espacio en Castejón
De hecho, la presencia de Orekan sobre el escenario de RestauraRíos V se completó con la presentación del proyecto de restauración del meandro de El Señorío, en Castejón, una de las actuaciones clave del proyecto europeo LIFE Ebro Resilience P1.
Durante su intervención, Eva Zaragüeta, especialista del área de Agua, explicó cómo esta actuación busca reforzar la resiliencia frente a inundaciones mediante la recuperación del espacio fluvial del río. El proyecto prevé la retirada del dique que actualmente limita el meandro y la restitución de 23 hectáreas al dominio del río, favoreciendo inundaciones controladas y la recuperación de su dinámica natural.
La actuación, que ejecutará la Confederación Hidrográfica del Ebro en su vertiente hidráulica, contará con una fase de restauración ambiental liderada por Orekan, centrada en la eliminación de especies invasoras —como chopos híbridos o caña común— y la recuperación de vegetación autóctona adaptada al gradiente hídrico. El objetivo es reactivar los procesos ecológicos y diversificar hábitats.
Antes del inicio de las obras, el proyecto incorpora un proceso participativo con la población local, reforzando una visión de la restauración que integra tanto el cauce como a las personas que conviven con él. El diseño persigue, además, minimizar impactos y facilitar una recuperación rápida y funcional del ecosistema.
La actuación permitirá reforzar la conectividad ecológica entre espacios protegidos como la Reserva Natural de los Sotos del Ebro en Alfaro y la ZEC del río Ebro aguas abajo, consolidando un corredor de alto valor ambiental.
El proyecto se suma a otras intervenciones ya ejecutadas en meandros como El Ortigoso, La Nava, El Estajao, El Soto Alfaro o La Roza, donde se han constatado mejoras tanto ecológicas como en la reducción del riesgo de inundación.
Más allá de estas actuaciones concretas, la estrategia apuesta por una gestión a escala de tramo, basada en recuperar espacio para el río y favorecer sus procesos naturales. Un enfoque que, en un contexto de cambio climático, plantea un cambio de paradigma: aprender a convivir con las crecidas y convertirlas en parte de la solución.